martes, 7 de mayo de 2013

EL ÁRBOL: UN ELEMENTO CURATIVO DE GRAN IMPORTANCIA

Con frecuencia oímos que los animales son vitales en muchas recuperaciones de esta u otra enfermedad. Es una verdad innegable y ahí tenemos los casos de autistas con delfines, perros y gatos con personas depresivas o afectadas de cualquier otra patología psicosomática; y esto solo son dos ejemplos porque las posibilidades se me antojan infinitas.



Pero hablemos de otro ser vivo que por permanecer inmóvil gran parte a de su tiempo (a nuestros ojos claro) y no emitir ladridos o maullidos, pasa desapercibido en tan importante función. Hablamos del ÁRBOL.
Nuestros antepasados adoraron a la Naturaleza a través de árboles y aguas; aprendieron las voces de los árboles y las convirtieron en protagonistas de narraciones mitológicas y ritos sagrados. Con el paso del tiempo, esa importancia ancestral se ha ido diluyendo, pero aún así se puede descubrir su sombra aquí y allá, a veces disfrazada de tradiciones festivas, de rituales convertidos en juegos infantiles o de costumbres y creencias populares.
El árbol evoca la comunión de cielo y tierra y realmente es eso...la perfecta conjunción de los dos principios creadores de la naturaleza. Yin y Yang que diríamos en algunos casos. Como vehículo que conjunta ambas energías, su potencial sanador es impresionante y desgraciados de nosotros humanos, que no hacemos más que destruir y destruir sus reinos.



¿ESTO FUNCIONA REALMENTE?

No te voy a responder con la típica payasada: ".....para que funcione hay que creer": Creer en que??
No, se trata de dejarte llevar. Simplemente sentir su contacto y vaciar tu mente de prejuicios y dogmas, así como de ideas extrañas.

¿Y COMO LO HAGO?


  • Escoge un ejemplar de la mayor edad posible y vivo claro, da igual la especie. Aunque si que es cierto que grandes robles, hayas y fresnos, tienen algo especial. Pero a falta de estos, no hay porqué obcecarse.
  • Procura que el lugar sea la suficientemente recogido y acogedor para ti y tu propósito.
  • Síéntate en sus raíces y no pienses en nada, deja tu mente en un estado de "NI", ni despierto ni dormido. Respira pausadamente y visualiza tu problema.
  • Continúa en ese estado "NI", cierra los ojos y ...."dialoga" con el, así como suena. Cuéntale mentalmente o de  voz como tu prefieras tu problema, mientras sientes su energía tocando sus raíces.
  • Siente su flujo de energía atravesándote y permanece allí todo el tiempo que desees.
  • Intenta ser uno con el árbol.
Te aseguro que es una experiencia maravillosa e impagable. Ya me contarás.