viernes, 24 de mayo de 2013

NOS CURAMOS DE TODO AL ALIMENTARNOS BIEN: "SOMOS LO QUE COMEMOS". UNA ORIENTACIÓN ÚTIL



Mucha gente piensa que la clave de la verdadera salud es cuidarse, no desgastarse y curarse lo mejor posible de aquello que en un momento dado nos afecta, ya sea de forma natural o convencional.
Bien, claro que si. Pero con frecuencia olvidamos un dicho tan viejo como cierto e incontestable:

  • "SOMOS LO QUE COMEMOS"
Si, aparte de llevar una vida sana o poco tendenciosa, cuidarse y todo lo demás, hay un factor supremo y es la alimentación. Sin una buena alimentación el campo para la enfermedad está abonado y tarde o temprano pagaremos las consecuencias.
En los tiempos en que vivimos es difícil pero no imposible mantener un buen orden alimentario.

  • Nuestro estómago actúa como un alquimista. Recibe los alimentos, mezcla, disuelve y separa lo puro de lo impuro. Lo impuro se dirige a los intestinos para ser eliminado, lo puro asciende a nuestro bazo y posteriormente a nuestros pulmones. Una vez allí se mezcla con la energía proveniente de la respiración.
  • No solo lo material de nuestros alimentos es lo que está en juego en el proceso estomacal (grasas, vitaminas, hidratos....) verdaderos responsables de la nutriciòn; también sus sabores y esta es la otra parte de la energía alimentaria que asciende hasta los pulmones.

Y es que el sabor es un "principio saludable" innegable. Pero no pienses que el sentido del gusto lo tenemos solo para distinguir lo que está rico de lo que no, salado o soso, dulce o amargo. El sabor, el gusto es otra forma que tiene nuestro cuerpo de asimilar nuestras necesidades aunque de una forma muy sutil.
  • Te diría que en mi opinión, una de las formas más efectivas que tienen por ejemplo las plantas de curar es a través de su sabor. De ahí la importancia de no endulzar las infusiones o decocciones.
Cada cual es libre de pensar y razonar como le plazca. Estas simples medidas funcionan y no veas como!!
Este conocimiento tiene la particularidad de que anotado y registrado en base a observaciones milenarias, conforma una base para la terapia basada en la propia estadística de aciertos y fallos. Esto es algo que  los occidentales valoramos, ¿verdad?

En la  siguiente tabla vemos las correspondencias de los cinco elementos con múltiples conceptos tales como : órganos,  vísceras, colores... 

Si aplicamos este conocimiento que además de experimentado y cuyas anotaciones durante miles de años han conformado el sistema de la MTC (medicina tradicional china), obtendremos una valiosa guía para todo lo relacionado con nuestro feng-shui y en especial para el tema de nuestra salud que es el que ocupa este post.


Pongamos un ejemplo.

Padecemos una afección de vesícula biliar. Se trata de en este caso de un mal funcionamiento INFERIOR al deseable y normal. Vamos a nuestra tabla y vemos que:

  • Su elemento "regente" es MADERA
  • Su sabor es ÁCIDO y su color el VERDE
  • Su punto cardinal es el ESTE
Ya tenemos pistas de como ayudar a nuestra recuperación de la afección independientemente de la terapia que recibamos:
  • Introduciremos en nuestra habitación de descanso argumentos decorativos que representen el ELEMENTO MADERA: muebles y decoración en madera, telas y tejidos naturales como algodón lino, vegetales, cuadros y obras de arte que representen paisajes, jardines, frutos y flores, bambú, trenzados y rayas.
  • Procuremos no sobrecargar, se trata más bien de hacer presente con cierta predominancia y sin pasarnos el elemento MADERA como factor para nuestra curación. Puede ayudar mucho usar una pulsera o brazalete de madera durante el día, la cual quitaremos por la noche. Si la estancia es compartida, ciñamos los elementos añadidos a nuestra mesilla y parte que es toóricamente la nuestra.

  • Orientamos el cabecero de la cama al ESTE y hagamos uso del color verde en ropa interior.
  • Incluiremos en nuestra dieta "sabores" ÁCIDOS, entre horas y como picoteo en general. El ÁCIDO potencia los mecanismos para recuperar tanto una vesícula biliar como un hígado débiles.

Pero aparte de todo esto, lo importante es la prevención y en ella juega un papel dominante la alimentación. No hay mejor forma de prevenir.
  • Varía tu dieta, tan sencillo como esto.
  • Carne, verduras, pescado, fruta, legumbres....alterna cada una de manera razonable a lo largo de la semana.
  • Realiza tu mism@ un planteamiento y tu salud comenzará a ganar en todos los terrenos.
  • Come de todo, no es necesario hartarse de nada.