domingo, 13 de octubre de 2013

CURAR CON NUESTRAS MANOS: TODOS PODEMOS

Cuando hablamos de curar con las manos, con la sola ayuda de nuestra mente.. se nos viene a la cabeza de inmediato la gran cantidad de fraudes y charlatanería que sobre este asunto abunda. Pero créeme si te digo que es más posible y sí, todos podemos hacerlo, todos tenemos esa posibilidad innata a condición de que estemos sanos.

No es un don divino como algun@s insinúan, no. Se trata de una función energética poco estudiada pero que es conocida. Y es que nuestra unidad cuerpo+mente+alma puede obrar "milagros", que no son tales.
Vemos hoy un paso previo para prepararnos para tan gata tarea. Se trata de tener conciencia de esas energías sutiles con las que vamos a trabajar en beneficio del prójimo y eso no tiene precio.

TOMAMOS CONSCIENCIA DE LAS ENERGÍAS SUTILES QUE POSEEMOS.


  1. Siéntate comodamente en un lugar acogedor, silencioso donde nadie te moleste. Espalda erguida y relajada y no cruces las piernas.Mejor que la luz sea tenue.
  2. Controla tu respiración y hazla paulatinamente sosegada. Deja pasar lapsos de tiempo que no te incomoden entre tu inspiración y expiración. Procura que cada vez sean más lentas y suaves. La relajación llegará a todo tu cuerpo sin forzar ni pensar en ella. Concentra tu mente en la respiración.
  3. Frota enérgicamente las palmas de tus manos durante 20 segundos aprox. 
  4. Extiende las manos hacia delante con las palmas juntas y sepáralas luego unos 50 centímetros.
  5. Júntalas otra vez pero sin que lleguen a tocarse
  6. Separa tus manos otra vez. Esta vez solo un palmo.
  7. Presta atención a las sensaciones que emanan de tus manos. No te importe visualizar posibles cambios en ellas. Sensaciones como presión, frío, sensación pulsante, pueden aparecer amén de otras.
Repite el proceso otra vez mejorando la concentración. Este ejercicio está diseñado para tomar conciencia de nuestra energía. Única e individual, pero que todos poseemos.
  • Después de repetir el ejercicio, toma tu brazo menos fuerte y con la palma de la mano contraria y BAJA HASTA EL ANTEBRAZO. Presta mucha atención a cualquier tipo sensación que detectes.
  • La pregunta es: ¿A que distancia del antebrazo comienzas a percibir "algo"?
  • Esa distancia es la que emplearás para tus propósitos más adelante.
En próximos posts te iré dando más indicaciones de como llevar a cabo esta bonita tarea. Veremos las fases de un entrenamiento específico. Prometido